¿Qué ocurrió…?

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 EN MEMORIA DE MI HERMANO DAVID

El perder un ser querido es una de las situaciones más dolorosas de la existencia humana. Una experiencia a la que TODOS debemos hacer frente en esta vida. Cuando pierdes un ser querido, te sientes triste, asustado, confundido, enojado, engañado, culpable, exhausto o simplemente vacío. Tus emociones son más intensas o profundas que lo habitual, o estan entremezcladas de una manera que nunca habías experimentado. Afecta a tus pensamientos y tu comportamiento. Te cuesta concentrarte, dormir, comer o sentir interés por las cosas que con las que solías disfrutar. Intentas actuar como si estuvieras bien (aun cuando no lo estás), porque deseas ser fuerte frente a otras personas. Y te preguntas constantemente si alguna vez superarás la pérdida de alguien que significa tanto para ti…

Dios y su Gran Azul me robaron a mi hermano pequeño. Ocurrió el 22 de septiembre del 2003, y hablar de él todavía me resulta muy doloroso… Falleció en aguas de Jávea practicando nuestra afición favorita, la pesca submarina.

La pesca submarina es un deporte noble y apasionante. Es una afición que realmente “engancha”, pero no debemos olvidar que su práctica es arriesgada y peligrosa, ya que no nos encontramos en nuestro elemento y cualquier error se puede llegar a pagar con la vida. Por desgracia, todos los que practicamos este deporte sabemos de “alguien” que ha fallecido practicando la pescasub, pero seguro que no has pensado detenidamente en las consecuencias de un accidente de este tipo, no sólo para quien lo sufre, sino para su familia, sus amigos, para las personas que te quieren de verdad…

Delfines en el Cabo de las Huertas

Me llamo Rafa (Riisss), tengo 38 años y soy el mayor de tres hermanos (Luis-35 y David-28). Nuestra afición al Mar y a todo lo que tiene relación con él es tal, que empezamos a practicar la pescasub siendo muy niños, los tres fuimos Buceadores del Ejército durante el servicio militar, y posteriormente obtuvimos titulación de Buceador Profesional y Deportiva. Hemos practicado toda clase de disciplina relacionada con el buceo y el mar: pescasub, apnea, buceo autónomo, fotosub, buceo en altitud, búsquedas y rastreos, orientación, etc… Conocemos y amamos profundamente el Gran Azul…

En el mundillo de los campeonatos de pesca submarina, mi hermano Luis es muy conocido, ya que ha participado en varias ocasiones en Regionales y Nacionales, y por su forma de ser, es muy querido por quien le ha llegado a conocer. David y yo no participamos en campeonatos, preferimos las salidas de pesca sin presión, ni marcajes, la pescasub de esta manera tiene otro sabor…

Luis y yo formábamos parte de la Unidad de Vigilancia Marítima de la Policía Local de Alicante, que es un equipo que se dedica a la vigilancia, buceo, salvamento y rescate en las playas alicantinas, mientras que David es Socorrista Profesional de Protección Civil, prestando servicio en la Playa de Urbanova de Alicante.

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El 17 de Junio de 1996, mientras practicaba apnea en la piscina de mi urbanización, sufrí un sincope que provocó que estuviera seis días en coma e ingresado algún tiempo en el hospital. Me contaron que tuve dos paradas cardio-respiratorias, una bajo el agua y otra durante el traslado en ambulancia al hospital. Estoy vivo de milagro, y el “milagro” se llama Alberto, es un vecino que trabaja en la UCI del hospital, y que estaba en la piscina cuando tuve el accidente y logró reanimarme. Estuve al borde de la muerte, pero no lo recuerdo. Sufrí una amnesia que casi borró por completo esos dos meses de hospital e incluso mi niñez. Pero lo que no puedo olvidar es la expresión de sufrimiento de mis familiares y amigos cuando me cuentan cómo vivieron aquellos días. ¿Cómo fue posible que me ocurriese algo así a mí? Pero si yo tenía una apnea de más de 4 minutos, si estaba en mi mejor momento de forma física, pero si yo no iba a forzar para buscar ningún record, si llevaba más de 20 años practicando la apnea… Entrenaba la apnea todos los días, tanto en piscina como en mar, y SIEMPRE lo hacía en compañía de amigos o de mis hermanos, pero ese día… ¡¡¡ me fuí a entrenar SÓLO !!!Después de esta desagradable experiencia, no quise saber nada del Mar, ni de la apnea, ni de la pescasub, ni de nada… Estuve casi dos años sin tener contacto con el mundo del buceo, tenía PÁNICO a volver a bucear. El síncope no avisa, no te enteras y pierdes la vida en un instante, sin darte cuenta…

Con la ayuda de mis hermanos, logré superar ese miedo, y de nuevo empecé a bucear, a pescar. Pero algo había cambiado, ya no tenía la misma sensación al salir a pescar, ya no pescaba sino que me dedicaba a vigilar al compañero, tal vez de un modo “exagerado”. Ya no disfrutaba… Cada salida de pesca eran muchos minutos de sufrimiento cuando perdía el contacto visual con el compañero.

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El 30 de Mayo de 1998, cinco amigos nuestros hicieron una salida de pesca en la zona de la Isla de Benidorm. Varios de ellos eran familia (hermanos y primos). En un momento determinado, el grupo se dispersó en el agua, y durante unos segundos se perdió de vista a Raúl… Esos segundos fueron en los que Raúl sufrió un sincope sin que ninguno de sus acompañantes se dieran cuenta de ello. Estaba sólo a unos metros del grupo. El cuerpo de Raúl fué localizado al día siguiente próximo al Peñón de Ifach.

Hasta ese momento, no había sido consciente del dolor y sufrimiento que conlleva un suceso de ese tipo. De los momentos tan terribles que suponen a todo aquel que te quiere. Ya nada vuelve a ser igual…

El sabado 20 de Septiembre del 2003, mi hermano David vino a cenar a mi casa. Después de la cena me preguntó que tal tenía la semana para hacer alguna salida de pesca, yo le contesté que podíamos salir el martes y miércoles, ya que no trabajaba esos días, y que podríamos subir a Jávea como la semana anterior, donde habíamos visto un merito en la punta del acantilado que nos dió “esquinazo” en la Isla del Descubridor. David insistió en salir a pescar el domingo, aunque fuera un rato por la tarde, pero le dije que no, no merecía la pena salir a pescar un par de horas sólo, ya que anochecía muy pronto ya.

El martes 23 de Septiembre, mi madre me llamó muy nerviosa y me dijo que no sabía de nuestro hermano David desde la tarde anterior, preguntándome si se había ido a bucear… Me imaginé lo peor… Inmediatamente llamé a mi hermano Luis y lo buscamos por todo el litoral de Alicante capital, mientras alertábamos a los servicios de Salvamento, Policía, Guardia Civil de las zonas habituales de pesca.

Recé como nunca lo había hecho antes, pero Dios no me escuchó… Horas más tarde, Luis localizó el coche de David en la Cala de Ambolo, junto a la Isla del Descubridor de Jávea y su boya de señalización fondeada junto a la punta del acantilado. Forzó el turismo para comprobar si el equipo de buceo de David se encontraba en el maletero, al abrirlo y encontró su chandal, zapatillas y su bolsa de deporte vacía… En ese momento, ya sabíamos que David estaba en el fondo del mar…

Cala-Ambolo-Playa-Nudista-Javea-Alicante-1Llamé a mi compañero Alfonso, buen amigo y gran buceador, y junto a los equipos autónomos nos acompañó hasta Javea. Nunca se me había hecho tan largo ese recorrido… Al llegar a Jávea, pedimos permiso para formar parte del equipo de rastreo para localizar su cuerpo, y nos dijeron que si no se localizaba en la primera inmersión, formaríamos parte del segundo rastreo. No hizo falta. El cuerpo de mi hermano David fué localizado a 26 mts. de profundidad, junto al fondeo de su boya. Había perdido el conocimiento mientras realizaba una espera. Lo encontraron en esa posición, con el fusil en su mano. Se le apagó la luz sin darse cuenta, tal y como me ocurrió a mi hace unos años en la piscina, con la única diferencia que él estaba sólo en un acantilado, mientras yo no estaba a su lado…

Fué tremendamente doloroso ver a mi hermano pequeño muerto… No creo que puedas imaginar lo que se siente al contarles a tus padres que tu hermano pequeño ha muerto y que tú no estabas a su lado…

Dos días después, el cuerpo de David fué incinerado, y sus cenizas fueron esparcidas en la bahía de Alicante, tal y como habíamos acordado si nos ocurría algo así a alguno de los hermanos.

Ya ha pasado algún tiempo desde aquel maldito día, y lo que siento no lo puedo explicar con palabras… No puedes imaginar cuanto dolor, tristeza y rabia contienen mi corazón y mi alma… Qué sentimientos de culpa por no haberle acompañado ese día…

No sé si algún día volveré a practicar la pesca submarina o bucear, eso ya no me importa… sólo sé que JAMÁS VOLVERÉ A VER A MI HERMANO PEQUEÑO…. POR FAVOR, RECUERDA NO IR AL MAR SÓLO

 


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